Tenés clientes, tenés productos y tenés ventas. Lo que no tenés es la respuesta clara a tres preguntas que definen tus ingresos y tu rentabilidad.
En la Mesa de Activación Comercial trabajamos eso durante tres meses. Con tus datos reales arriba de la mesa, no con teoría.
Trabajo con dueños de PyME desde hace más de 40 años. En los negocios que venden producto físico al consumidor final, por local, sucursales o venta online, el patrón se repite siempre.
Tenés años de historia cargados en el sistema que nadie mira. Sabés cuánto se facturó el mes pasado, pero no qué clientes se fueron sin avisar.
Las compras de reposición se hacen por intuición o por lo que falta en góndola. Hay plata inmovilizada en productos que rotan una vez al año y faltantes en los que se venden todos los días.
Las promociones se arman mirando a la competencia. Después se festeja el pico de facturación y nadie calcula cuánto quedó realmente de margen.
Y si lográs corregir algo, la corrección dura hasta que te distraés. Apenas te sacás el problema de encima, la ejecución se vuelve a caer.
El problema no es que no vendas. Es que estás tomando decisiones comerciales a ciegas teniendo toda la información en tu propio sistema.
Un programa de trabajo de tres meses para 4 o 5 dueños de negocios que venden producto físico al consumidor final, por local, sucursales, ecommerce o WhatsApp.
Los participantes son de rubros distintos. Un empresario de indumentaria y uno de alimentos tienen el mismo problema de rotación y de cartera, pero ninguno de los dos tiene que cuidarse de lo que dice.
Elijo personalmente quién entra. No es un curso abierto ni una comunidad masiva. Son cuatro o cinco personas que van a compartir sus números durante tres meses, y el armado del grupo es parte del resultado.
No te vas con apuntes ni con un resumen de lo que vimos. Te vas con trabajo hecho sobre tu propio negocio.
Tus clientes ordenados por lo que realmente te compraron en los últimos dos años. Quiénes te sostienen la caja, quiénes compraron una vez y no volvieron, y quiénes bajaron el ritmo sin que te dieras cuenta. Con nombre, apellido y datos sacados de tu propia base.
Tu catálogo ordenado por peso real en ventas y en capital inmovilizado. Qué productos te dan volumen, cuáles te dan margen y cuáles están ocupando espacio y plata sin devolverte nada.
Acá está el trabajo diferencial que casi nadie hace en una PyME. Qué producto le ofrecés a qué segmento de clientes, por qué canal y con qué argumento. Salís con las acciones definidas y agendadas, no con una lista de ideas.
Al cierre te llevás dos asistentes construidos sobre el trabajo de estos tres meses.
La mayoría de los planes comerciales fracasan por el mismo motivo. No están mal pensados, pero dependen de que el dueño esté adelante empujando todos los días.
Por eso el trabajo en la Mesa no termina en el plan. En las sesiones individuales trabajamos la parte de conducción, que es la que hace que lo que definimos sobreviva a tu ausencia.
Te vas de la Mesa con la operación comercial funcionando sin que tengas que estar en el local todo el día.
Dos encuentros grupales de 90 minutos cada mes y una sesión individual de una hora conmigo. En el primer mes son dos individuales, porque es donde ordenamos tus datos y armamos tu diagnóstico inicial.
Entre sesiones yo trabajo con tu información. Cuando llegás al encuentro, el análisis ya está hecho y usamos el tiempo para decidir, no para mirar planillas.
Ordenamos tus datos, armamos la segmentación de clientes y el ABC de productos. Salís con dos o tres focos priorizados para tu negocio, no para el promedio del mercado.
Trabajamos las acciones concretas sobre los focos elegidos y armamos el plan de campañas. Acá empieza el trabajo de conducción con tu equipo.
Seguimiento en vivo durante la temporada alta, con ajustes sobre la marcha. Entrega y puesta en marcha de tus asistentes personalizados.
El programa termina el 15 de diciembre. Un mes y medio después nos volvemos a juntar, cuando ya pasó la temporada, para medir qué se movió en los números y ajustar lo que haga falta.
Prefiero decírtelo antes de que inviertas tiempo en una entrevista.

Fundador ARX · Consultor · Coach · Mentor PyME
Tengo más de 40 años trabajando con dueños de PyME en Argentina, Latinoamérica y España, en retail, ecommerce, distribución y canales integrados.
Los últimos tres años sumé inteligencia artificial aplicada a la forma en que analizo un negocio. Eso me permite hacer en días análisis de datos que antes llevaban semanas, y llegar a las conversaciones con el empresario con las preguntas correctas ya hechas.
La IA no reemplaza el criterio, lo acelera. Lo que un empresario necesita no es un informe con gráficos, es alguien que le diga qué significan y qué hacer el lunes.
Es individual, de 30 minutos. Vemos tu negocio, revisamos qué datos podés exportar de tu sistema y evalúo si el programa te sirve y si encajás con el grupo que estoy armando.
Si entrás, te confirmo el lugar y hablamos de la inversión, que para este primer grupo tiene un valor de lanzamiento. Si no entrás, te lo digo en la misma llamada y te oriento sobre qué te conviene hacer.
El 10 de septiembre, o antes si se completan los lugares.
Entre 4 y 5 empresarios. No más. Con más gente se pierde el trabajo individual sobre cada negocio.
Lo vemos en la entrevista. Si podés exportar ventas con cliente y producto, aunque sea desprolijo, se puede trabajar. Si tu sistema no registra al cliente, te lo voy a decir de frente.
Son online por Zoom. Eso permite armar el grupo por perfil de negocio y no por cercanía geográfica.
Queda grabado, pero si vas a faltar seguido es mejor no entrar. El valor del grupo depende de que estemos los mismos en todos los encuentros.
Sí, esa es la lógica de la Mesa. Por eso no hay competidores directos dentro del grupo y por eso hay entrevista de admisión.
Sí, en grupo o de forma individual. Lo charlamos sobre el final, sin compromiso previo.
Son cuatro o cinco lugares y se definen por entrevista. Escribime, charlamos 30 minutos y salís de la llamada sabiendo si esto te sirve o no.
Postularme a la entrevista →Si tenés dudas, escribime igual. La entrevista no compromete a nada.